Nitrógeno: una mina de oro que se escapa al aire.

Autor: IBT. Hugo Munguía Orozco/Geolife.

El nitrógeno es un elemento esencial para la vida, pues se encuentra en los aminoácidos que forman proteínas y enzimas, así como en las bases nitrogenadas presentes en el ARN y ADN, además es necesario para formar los enlaces de coordinación de las porfirinas presentes en la hemoglobina y clorofila, moléculas vitales para animales y plantas respectivamente. Los productores pecuarios están conscientes de la importancia de este elemento para los animales en crecimiento, por lo que incorporan aminoácidos y proteínas a la dieta animal, aunque en ocasiones en exceso o utilizando combinaciones de aminoácidos subóptimas. Estos desbalances en el suministro ocasionan que del 30% al 90% del nitrógeno ingerido sea excretado a través de orina y heces, lo cual representa una pérdida económica para el productor, ya que está suministrando nutrientes que no son aprovechados y terminan formando parte del desecho del animal. Aunado a esto, si los desechos animales no son tratados de forma adecuada el nitrógeno continuará perdiéndose, pues hasta el 40% se liberará a la atmósfera en forma de amoniaco y puede ser posteriormente transformado en NOx, que son altamente contaminantes y de efecto invernadero. Por otro lado, los excesos de nitrógeno pueden filtrarse a los mantos acuíferos ocasionando eutroficación, que ocasiona el desarrollo desmedido de algas, dañando el balance del ecosistema acuífero. Estas pérdidas de nitrógeno pueden representar hasta 700,000 pesos que pudieron haber sido recuperados mediante la fijación de nitrógeno en un periodo productivo de 100 reses de engorda. ¿Cómo pueden los productores pecuarios recuperar este dinero? Afortunadamente la biotecnología nos ofrece una solución rentable y amigable con el medio ambiente: la utilización de microorganismos para la fijación del nitrógeno. La tecnología de Kopros® incorpora microorganismos clasificados por la OMS como completamente seguros para transformar los excesos de nitrógeno en los desechos animales, transformando el amoniaco, mercaptanos y otras moléculas nitrogenadas en nitratos estables y altamente nutritivos para plantas. La fijación de nitrógeno permite recuperar dinero, a la vez que mitiga el impacto ambiental de la producción pecuaria, por lo que utilizar Kopros® es una inversión inteligente para el productor moderno. Invertir en la biotecnología es la forma más inteligente y eficiente de recuperar recursos, además de apoyar al medio ambiente. Sé parte del cambio, únete al equipo Geolife.




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